DESDE EL SANATORIO OLAVEGOYA, JAUJA, 1922, UN POEMA DE JOSE CARLOS CHIRIF.

Para ti, Amada mía (1922)
José Carlos Chirif
Jauja, Día de Santa Rosa de Lima 1922
Sanatorio Olavegoya.
Extraído de la obra “Entre el Río y el Fuego”

Es tan dulce mi sueño que callarlo no puedo,
tiene aromas de azahares y colores de luna
ven acércate amada mía, te lo diré muy quedo,
te lo diré en una canción de cuna.
Y si acaso los ritmos de mis versos te aduermen
apoyaras en mi hombro tu adorable cabeza.
Y soñaremos juntos ser una planta en germen
capaces de dar flores y frutos de belleza.

Doy comienzo a mi sueño:

Fue una clara mañana
de Primavera tibia, perfumada y lozana
que ponía en las carnes, la tierra y los rosales
como una gloria in excelsis, muy hondas, muy profundas
las ansias de ser fuentes de jugos maternales,
y ser un sol de luces vibrantes y fecundas.

En la iglesia del pueblo dormido en el barranco
que da sobre la playa del mar polifonista
estabas tú a mi lado, cubiertas de tul blanco
las sienes, tibios nidos de besos de tu artista.

¡Cubiertas de tul blanco ceñido de azahares!
nieve sobre el incendio tenaz de tus rubores
sulamita en el dulce Cantar de los Cantares
ha sido lo que tu eres Amor de los Amores.

Torcido en espirales, el humo del incienso
esfumaba las líneas y trazos de las cosas
del altar y sus luces, que era como un inmenso
terciopelo bordado de mil piedras preciosas.

El viejo sacerdote que oficiaba la misa
nos hizo las preguntas sencillas y rituales.
Y a tiempo que su rostro dibujo una sonrisa
coloco en nuestras manos los aros esposales.

Lanzo en aquel instante su arpegio el violoncelo,
los violines ritmaron sus calidas dulzuras,
y vi, como temblaba la albura de tu velo
tras el cual me miraban tus pupilas obscuras.

Es tan dulce mi sueño que callarlo no puedo,
tiene aromas de nardos y temblores de estrella.
Ven, acércate Amada, te lo diré muy quedo
te lo diré en tono de amorosa querella.

Era una alcoba toda tapizada de raso,
tal un estuche en donde se guardase una alhaja
Y al penetrar no tuvo ni un ruido nuestro paso,
ni un rumor las palabras que hablamos en voz baja.

Sobre los tonos crema de la tapicería
una lámpara rojo proyectaba sus rayos,
y así la luz aquella la gama componía
de tus carnes trigueñas en febriles desmayos.

Después fuiste soltando los lazos del vestido,
y al desceñir las ropas se asomaron tus senos
cual dos palomas blancas que intentan, desde el nido,
volar sobre los amplios panoramas serenos.

Y luego fue la fiebre de los besos, la fiebre
del músculo y el nervio, cumpliendo la rotunda
voluntad del Supremo burilador y orfebre
que hiciese con tus carnes un ánfora fecunda.

Es tan dulce mi sueño que callarlo no puedo,
tiene aroma de rosas y fulgores de aurora,
ven, acércate Amada, te lo diré muy quedo
en el tono de arrullo de un chiquillo que implora.

El jardín era un triunfo de trinos y de flores,
en el medio de los rosales cantaba la fontana,
quizás agradeciendo los pródigos ardores
del sol que la obsequiaba jovial, esa mañana.

Cargabas en tus brazos el fruto de los besos
de aquella noche plena de fiebre y arrullos,
en que brilló en la sombra de tus ojos traviesos
un llanto de roció temblando en los capullos.

Cargabas aquel fruto nacido en tus entrañas
que por formarlo dieron el calido derroche
de lagrimas brillando de amor en tus pestañas…
robores como auroras en medio de la noche.

Por la entreabierta blusa asomaba un seno
que a la boca del niño, con ademán prolijo
acercabas, y entonces aquel pezón moreno
fue un pico de paloma que alimentase al hijo.

Tal es mi sueño Amada; yo callarlo no pude
pues jamás mis secretos he podido ocultarte,
soy sincero, no temo que tu espíritu dude,
ser sincero es acaso la Belleza del Arte.

Si los giros y ritmos de mi sueño te aduermen,
sobre mi hombro reclina tu adorable cabeza
y soñaremos juntos ser una planta en germen
capaces de dar flores y frutos de belleza.

FUENTE=
ADALID, ASOCIACIÓN PARA ALTERNATIVAS EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO.
http://www.adalid.org.pe
Sección JAUJA CULTURAL

Nos hemos comunicado con ellos , para que por favor, nos den más datos Biográficos suscitados por Jose Carlos Chirif en Jauja y en su estadía en el Sanatorio.
NUESTRO AGRADECIMIENTO A ELLOS.

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~ por nemovalse en abril 25, 2012.

5 comentarios to “DESDE EL SANATORIO OLAVEGOYA, JAUJA, 1922, UN POEMA DE JOSE CARLOS CHIRIF.”

  1. Que lindo poema y pensar que el niño del que hablan es nada menos que mi abuelito Raul Chirif, nacido en 1922

  2. Comentario adicional, Jose Carlos Chirif tuvo dos hijos: Raul y Cristina Chirif.

  3. A mi mamá María Cristina Chirif Sempere y a mi, María Fiorina Sanguinetti Chirif, nos alegra mucho que finalmente se reconozca el genio poético de su papá y mi abuelo José Carlos Chirif Da Ponte. Quisieramos agregar que, además de poeta y artista (también pintaba) , por encargo del Presidente Leguía quien lo nombró personalmente, exploró toda la zona de la Selva Central con el fin de ubicar a las colonias extranjeras que obtuvieron terrenos concedidos por el Gobierno Peruano (Pozuzo y Satipo) y después quedó como Jefe de la colonia de Satipo.

    • J.C.C. Merece esto y mucho más.
      Le agradezco esos importantes datos.
      Es necesario juntar toda su obra dispersa en Diarios y Revistas, etc y con sus pinturas y datos biográficos, editar su Obra Completa. Eso es una obligación pendiente de realizar por el Ministerio de Cultura. Al menos desde esta ínsula hemos dado el primer paso y, si está en nuestras posibilidades, este año daremos otro.

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